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De incendios y cipreses (y 6)

March 13th, 2017 No comments

Después de casi 5 años de despropósitos [1-5], ya se ha puesto fin a esa idea absurda de querer plantar cipreses para frenar los incendios forestales en Valencia. Los miles de plantones de ciprés que estaban preparados para tal finalidad se han regalado a diferentes ayuntamientos con la condición de no plantarlos en el medio natural (Levante, 21 Feb 2017). Quizá decir que este cambio ha sido posible gracias al nuevo marco político de la Diputación de Valencia.

ellevante_cipreses
Para compensar estos despropósitos, aquí un pequeño homenaje a estos árboles (clicar para ampliar): Cipreses en el Coliseo de Roma, en la Torre de Pisa, en la Mezquita de Córdoba (campanario), y en el teatro de Mérida (fotos: JG Pausas).

Referencias

[1] De incendios y cipreses (1), jgpausas.blogs.uv.es 29/9/2012
[2] De incendios y cipreses (2), jgpausas.blogs.uv.es 7/10/2012
[3] De incendios y cipreses (3), jgpausas.blogs.uv.es 22/6/2013
[4] De incendios y cipreses (4), jgpausas.blogs.uv.es 31/8/2015
[5] De incendios y cipreses (5), jgpausas.blogs.uv.es 11/10/2016

 

Incendios en Chile 2017

February 10th, 2017 No comments

Esta entrada se ha realizado en colaboración con Susana Paula (ICAEV, Universidad Austral de Chile)

En las últimas semanas una gran cantidad de incendios han afectado cerca de 600 mil hectáreas en la zona central de Chile, con unas 1600 casas destruidas, 11 fallecidos y varios miles de afectados [1]. Esto ha generado una alarma social, y se han publicado numerosas opiniones, muchas de ellas sin datos o con poco rigor. Aquí intentamos analizar lo ocurrido, de manera muy breve, partiendo de una base científica y de los datos oficiales proporcionados por el Sistema de Información Digital para el Control de Operaciones (SIDCO) de la CONAF (Gobierno de Chile).

Al contrario que otros ecosistemas mediterráneos, los ecosistemas de Chile central no han tenido una historia reciente (durante el Cuaternario) de incendios naturales. Esto es debido a que la elevación los Andes durante el Mioeno bloqueó las tormentas estivales y los rayos asociados, y por lo tanto limitó los incendios forestales naturales [2]. Los incendios no volvieron a ser importantes en la zona central de Chile hasta la llegada de los humanos. Por lo tanto, muchas especies nativas de los ecosistemas de Chile no están especialmente adaptadas a un régimen con incendios relativamente frecuentes e intensos, ni han adquirido características que les confiere una especial inflamabilidad. Esto contrasta con las especies que viven en otros ecosistemas mediterránenos del mundo donde se encuentras plantas que se ven favorecidas por los incendios, incluyendo plantas muy inflamables en las cuales su reproducción incrementa con el fuego. En cualquier caso, existen en Chile muchas plantas que rebrotan bien después de incendio. De manera que los incendios actuales en Chile podrían generar efectos negativos en la biodiversidad de los bosques nativos (p.e, mortalidad de no rebrotadoras, invasión de exóticas), aunque habrá que evaluar la regeneración con detalle. Sin embargo, cabe destacar, que gran parte del paisaje ardido no corresponden a sistemas naturales, sino a plantaciones forestales de especies exóticas (Figura 1).

Fig1_supreficie-region
Figura 1. Superficie afectada por incendios durante este verano (hasta la fecha), en las diferentes regiones de Chile (de izquierda a derecha: de norte a sur), separando la superficie de bosque nativo (en verde) y de plantaciones de eucaliptos y pino (en azul). La linea y puntos, representa el promedio afectado por incendios en cada región, durante el periodo 1977-2016. Elaboración propia a partir de datos oficiales de SIDCO-CONAF (Chile).

 

Para que se den grandes incendios, se requiere igniciones, baja humedad y elevado combustible. En general, en las zonas altamente pobladas, las igniciones antrópicas son muy frecuentes, y se generan frecuentes conatos o incendios pequeños que son fácilmente extinguidos. Sólo se generan grandes incendios de difícil extinción, si el clima y el combustible son apropiados para ello. La gran actividad de incendios de estos días en Chile responde, en gran manera, a esos dos factores. Las condiciones climatológicas de este periodo, han sido muy propicias para los incendios. Según la Dirección Meteorológica de Chile, este enero es el mes con la temperatura máxima, la mínima y la media más altas desde que se tienen datos [3,4]. Por lo tanto, las condiciones meteorológicas para los incendios eran óptimas, más que nunca.

A ello cabe añadir que Chile central tiene un paisaje forestal muy inflamable, formado por grandes plantaciones de pinos y eucaliptos utilizados para la producción de papel y madera (Figura 1, [5-7]). Ninguna de estas especies son nativas de Chile, sino de zonas donde el fuego es una perturbación natural, y donde ser una planta inflamable no es necesariamente un problema, incluso es beneficioso para la reproducción. En Chile, estas plantaciones proporcionan gran cantidad de combustible (elevada biomasa, formaciones densas), de elevada inflamabilidad (los pinos y los eucaliptos tienen resinas y compuestos volátiles que les hacen muy inflamables), y con unas estructura muy homogénea (plantaciones densas, monoespecíficas y coetáneas); todo ello facilita la propagación de los incendios. Además, estas plantaciones, en muchos casos llegan hasta el límite con poblaciones, poniendo en riego a la gente en caso de incendio.

Un análisis de las regiones con mayor superficie quemada (superior al valor promedio histórico, Fig. 1; es decir, las regiones de Valparaiso (V), Metropolitana (RM), O'Higgins (VI) y Maule (VII)), sugiere que, en general, los incendios seleccionan las plantaciones de manera positiva, y los bosques nativos y zonas agrícolas de manera negativa (Figura 2). Es decir, que las plantaciones se quemas más (desproporcionadamente), que el resto del paisaje, cosa que enfatiza la elevada inflamabilidad y combustibilidad de las plantaciones actuales de Chile (Figura 3). Un reciente estudio, realizado de manera independiente y utilizando datos de satélite, llega a similares conclusiones [8].

Fig2_residuos_V-VIIFigura 2. Análisis de las áreas afectadas por incendios según tipos de uso (Plantaciones, Bosque nativo, matorral+pastos, y zonas agrícolas), en relación a lo disponible en cada una de las 4 regiones que más han ardido (V, RM, VI, VII; ver Figura 1). Los datos positivos, significan que el fuego ha seleccionado de manera positiva ese tipo de uso (se ha quemado más de lo esperado por la superficie que ocupa); los datos negativos indican que el fuego tiende a evitar ese tipo de uso. Por ejemplo, en la Región Metropolitana (RM, en verde) se ha quemado más o menos lo que se espera según las proporciones en paisaje de plantaciones y nativo (valores cercanos a 0). En cambio, el las demás regiones, hay una fuerte tendencia a que las plantaciones se quemen más de lo esperado según su abundancia en el paisaje (valores positivos), mientras que los bosques nativos, el matorral, o las zonas agrícolas se queman de manera similar o menos de lo esperado según su abundancia (valores negativos). La región VII (Maule) es la más extrema en selección positiva de plantaciones y negativa del resto de usos, y es la región donde más superficie ha sido afectada (Fig. 1). Elaboración propia a partir de datos oficiales de SIDCO-CONAF (Chile).

 

Las grandes plantaciones forestales de Chile pueden haber sido económicamente rentables, y haber contribuido a la economía del país, pero todo indica que son social y ecológicamente poco apropiadas (véase vídeo ilustrativo, abajo). Da la impresión que la política forestal de Chile está pensada en una época con una escala de valores y un clima del pasado. Dada la importancia de la industria forestal en Chile, la política forestal requiere actualizarse urgentemente, considerando el cambio climático, los incendios, y la calidad de vida de la población local.

 

Peumo-Eucaliptos
Figura 3. Impacto de un incendio cerca de Penco (Región del Bío-Bío). Se observa la poca inflammabilidad del peumo (Cryptocarya alba, del bosque nativo, derecha). Foto: Fernando Saenger.

 

Referencias

[1] Wildfires in Chile and Argentina, Global Fire Monitoring Center

[2] Keeley JE, Bond WJ, Bradstock RA, Pausas JG, Rundel PW 2012. Fire in Mediterranean ecosystems: ecology, evolution and management. Cambridge University Press

[3] Todos los días de enero las temperaturas superaron los 30 ºC

[4] Escenario favorable para incendios

[5] Peña-Fernánde F. & Valenzuela-Palma, L. 2008. Incremento de los incendios forestales en bosques naturales y plantaciones forestales en Chile. En: González-Cabán, Armando, Coord. 2008. Proceedings of the second international symposium on fire economics, planning, and policy: a global view. Gen. Tech. Rep. PSW-GTR-208, Albany, CA [PDF en: español | inglés]

[6] Invasión de especies pirófitas en Chile con financiamento estatal, el mostrador 24/1/2017

[7] Plantaciones forestales e incendios, 27/1/2017

[8] Primer estudio satelital muestra que más de la mitad de lo quemado corresponde a plantaciones forestales

UPDATE: Declaración de MEDECOS sobre los incendios de ChileEspañol | English

 

 

La huella del fuego

November 30th, 2016 1 comment

La huella del fuego es un documental sobre incendios forestales en España realizado por el equipo del programa Crónica, de La 2 de TVE, y que se emitió el 28 Noviembre 2016. En él participaron algunas de las personas que recientemente realizaron el decálogo sobre incendios forestales (decálogo | blog). Podéis ver un  resumen del documental, o el programa entero aquí:

También en www.rtve.es/alacarta

Nota: el documental no está relacionado con el libro que tiene el mismo título (de L. Otero 2006), que describe la historia de los bosques de Tierra del Fuego.

De incendios y cipreses (5)

October 11th, 2016 2 comments

Después de una serie de despropósitos sobre el posible uso de cipreses ignífugos [1-4], por fin parece que se encaucen las cosas: Los cipreses que estaban destinados para hacer de barrera cortafuegos en el monte, parece que finalmente se utilizarán en jardinería [5], y esperemos que para jardines urbanos, lejos del monte. En paisajes con incendios recurrentes, plantar cipreses en zonas semi-urbanas (en la interfaz urbano-forestal), no es recomendable, ya que si llega el fuego, o simplemente pavesas, pueden prender de manera intensa y actuar como antorchas. Por ello, los bomberos temen las casas rodeadas de cipreses, y de hecho, está prohibido plantarlos en jardines de diversas zonas de EEUU. Hay evidencias de que los cipreses pueden ejercer de captadores de pavesas (foto). La idea de utilizarlos como cortafuegos estaba fuera de toda lógica [4].

Cipreses-quemadosFoto: Valla de cipreses que prendió durante el incendio de La Granadella (4/Sep/2016, La Marina, Alicante). Nótese que el incendio no llegó directamente a la valla (los pinos y campos de cultivo  de los alrededores no se vieron afectados); es probable que el fuego llegase con una pavesa, como pasó con los distintos focos de este mismo incendio [6].

Referencias

[1] De incendios y cipreses (1), jgpausas.blogs.uv.es 29/9/2012
[2] De incendios y cipreses (2), jgpausas.blogs.uv.es 7/10/2012
[3] De incendios y cipreses (3), jgpausas.blogs.uv.es 22/6/2013
[4] De incendios y cipreses (4), jgpausas.blogs.uv.es 31/8/2015

[5] La investigación española sobre cipreses cortafuegos acabará en plantas de jardín,  eldiario.es

[6] El SEPRONA concluye que todos los focos del incendio de la Granadella fueron provocados por las pavesas (xabiaaldia.com);  Una colilla mal apagada provocó el incendio de Xàbia (eldiario.es); El Seprona cree que una colilla originó el incendio y el viento causó los tres focos (levante-emv.com).

¿Será este el último post sobre el tema? ¿Se habrá ganado una pequeña batalla?
(podéis dejar vuestra opinión en los comentarios)

 

Odena: 9 meses posincendio

May 1st, 2016 No comments

El 27 de Julio de 2015 un incendio forestal afectó unas 1200 ha en Òdena (Anoia, Catalunya central), una zona dominada principalmente por pino carrasco (Pinus halepensis). Pocos días después ya se empezaba a ver un inicio de la regeneración del ecosistema [1, 2]. En una visita reciente (Abril 2016, 9 meses posincendio), vemos que en gran parte de la zona se han cortado y extraído los árboles quemados (y algunos no quemados). Antiguamente, cuando aun no se daba casi ningún valor a los ecosistemas naturales, y sí a la madera, se sacaban los árboles quemados para obtener algún beneficio económico; y algunas veces por motivos "estéticos". Hoy en día, no parece una acción muy apropiada [3], a no ser que haya una razón de peso, cosa que desconozco en el caso de este incendio.

Los árboles quemados benefician a la regeneración porque retienen un poco el suelo, disminuyen el impacto de las gotas de lluvia en el suelo, mantienen cierta humedad, captan agua de la niebla, sirven de posadero para aves que traen semillas (que contribuyen a la regeneración), y son hábitat para fauna diversa [4]. Cortar los árboles requiere entrar con maquinaría en la zona quemada (con suelos muy sensibles), generar caminos y arrastrar troncos. Esto conlleva la eliminación de todos los beneficios mencionados, ademas de la disminución de parte del suelo y mantillo, la mortalidad de las primeras germinaciones posincendio (por ejemplo del pino), la formación de surcos que pueden ser puntos de inicio de erosión (cárcavas), y disminución de la regeneración natural en general. En general, entrar en una zona recién quemada, y degradar el ecosistema disminuyendo la regeneración y aumentando la erosión, está poco justificado [3]; en algunos casos, estas intervenciones pueden ser más perjudiciales que el propio incendio.

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Fotos: a) Pinar con rebrotes de madroño 4 meses después del incendio, antes de cortar los árboles; se aprecia un cierto ambiente forestal. b) surcos del arrastre de troncos durante la extracción de la madera quemada. c) Ambiente 9 meses después del incendio, una vez se han cortado los árboles. d) Germinación de pino 4 meses después del incendio; germinaciones susceptibles a ser eliminadas si se entra con maquinaria o se arrastran troncos. e) pinos vivos (no quemados) cortados y apilados (9 meses posincendio). f) Enebro rojo (Juniperus oxycedrus) que rebrota tras quema y corta (9 meses posincendio). Incendio de Odena, Abril 2016 (fotos: JG Pausas).

Referencias

[1] Odena fire: first visitors, jgpausas.blogs.uv.es 10-08-2015

[2] Odena fire: 55 days postfire, jgpausas.blogs.uv.es 17-10-2015

[3] Lo que no se debe hacer después de un incendio, jgpausas.blogs.uv.es 13-08-2015

[4] Pausas, J.G., Ribeiro, E. & Vallejo, R. 2004. Post-fire regeneration variability of Pinus halepensis in the eastern Iberian Peninsula. Forest Ecology and Management 203: 251-259. [doi | pdf]

Convivir con el fuego: Decálogo de incendios forestales

February 3rd, 2016 No comments

Hace ya unos años escribimos un decálogo donde proponíamos unas bases ecológicas para convivir con los incendios forestales [1]. Ahora, la Fundación Pau Costa, en el marco de su 5º aniversario, ha compilado otro decálogo [2], este más amplio en temática y con muchos más autores, pero con un objetivo similar, aprender a convivir con el fuego. Los interesados en apoyar el decálogo tienen la posibilidad de hacerlo firmando el formulario que hay al final del mismo.

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Foto: Quema experimental en Ayora (Valencia, 4/2009) realizada con la finalidad de entender el efecto de los incendios en los ecosistemas mediterráneos.

Referencias

[1] Pausas J.G. & Vallejo R. 2008. Bases ecológicas para convivir con los incendios forestales en la Región Mediterránea - decálogo. Ecosistemas 17(2):128-129, 5/2008. [enlace | pdf]

[2] Decálogo de incendios forestales, Pau Costa Fondation, [enlace | pdf]

[3] Pausas, J.G. 2012. Incendios forestales. Catarata-CSIC. [Libro]

[4] 'Conviure amb el foc', entrevista en El Temps, 24 Julio 2012 [pdf]

[5] Otros textos de divulgación sobre incendios y ecología [divulgación]

[6] Towards prescribed fires, jgpausas.blogs.uv.es, 7 Oct 2013

 

De incendios y cipreses (4)

August 31st, 2015 1 comment

En el verano de 2012, un gran incendio afectó unas 21.000 ha en la zona de Andilla-Alcublas (Valencia). En esa zona había una pequeña plantación de cipreses que no se vio afectada por el fuego, y se extendió entre los medios de comunicación el falso mensaje de que los cipreses podían ser "ignífugos". Ya hablamos en su día de que los cipreses de esa plantación no se quemaron porque estaban rodeados de un amplio cortafuegos, y localizados en una pequeña depresión (que aún dificulta más la propagación del fuego), tal como se puede ver en las fotografías y detalles que presenté en este mismo blog ([1], [2]). Otros cipreses en ese mismo incendio sí que ardieron (ver foto), tal como lo han hecho en otros muchos incendios.

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Foto: Cipreses quemados y muertos por el incendio ocurrido en Andilla-Alcublas (Valencia) en 2012 (foto: Mayo de 2014, cerca de Sacanyet).

En 2013 también comenté [3] que un estudio analizaba en el laboratorio la inflamabilidad de ramitas de ciprés, y concluía que aunque las hojas verdes del ciprés se pueden considerar relativamente poco inflamables, este árbol suele acumular ramas secas que son muy inflamables y, por lo tanto, representan un peligro para los incendios [4]. Estas conclusiones son coherentes con el hecho de que en algunos países esté prohibido plantar cipreses en jardines de casas que lindan con el monte, precisamente por su peligro con los incendios. Y también son coherentes con los comentarios de algunos bomberos de Valencia sobre los problemas a la hora de proteger de los incendios forestales las casas con setos de ciprés. En otras palabras, no hay ninguna base que apoye la idea de que los cipreses puedan ser útiles para la lucha contra los incendios, e incluso podrían ser contraproducentes.

Ahora, algunos medios de comunicación, siguiendo el mensaje dado en 2012, anuncian que unos investigadores “resuelven el enigma de los cipreses que resisten incendios” [5], sin mencionar la causa real: que estaban en una vaguada y rodeados de un amplio cortafuegos. Esta información se basa en un nuevo estudio sobre la inflamabilidad de los cipreses [6] que analiza diversas componentes de la inflamabilidad de estos árboles, pero no se realiza una comparación exhaustiva con otras especies; solo se compara de manera cualitativa con algún estudio previo, principalmente con pinos. En general los resultados sugieren que la inflamabilidad de los cipreses puede ser en algunos aspectos un poco menor que la de los pinos, aunque en otros puede ser igual. En cualquier caso, el estudio se basa en la inflamabilidad de las hojas, no de toda la planta, ni en el marco de un gran incendio en pleno verano, donde pequeñas diferencias en la capacidad de retener humedad son poco relevantes. Por lo tanto, aunque a las hojas les cueste un poco más generar una llama, esta diferencia no justifica la plantación de cipreses como medida de protección contra los incendios (tal como se sugiere en el estudio) por varias razones:

1) No son plantas autóctonas de la Península Ibérica y, por lo tanto, su plantación en sistemas naturales ibéricos no es aconsejable
2) No resisten los incendios. Son inflamables y no rebrotan después de ser quemados. Hay otras especies autóctonas y rebrotadoras que podrían ser más apropiados para plantar en zonas con incendios recurrentes (especies más resilientes)
3) Puede ser que les cueste más arder que a algunas otras plantas, pero cuando arden, lo pueden hacer con elevada intensidad

Esperemos que algún día deje de circular este bulo de los cipreses ignífugos.

Referencias
[1] De incendios y cipreses (1), jgpausas.blogs.uv.es 29/9/2012
[2] De incendios y cipreses (2), jgpausas.blogs.uv.es 7/10/2012
[3] De incendios y cipreses (3), jgpausas.blogs.uv.es 22/6/2013

[4] Ganteaume, A., Jappiot, M., Lampin, C., Guijarro, M. & Hernando, C. (2013) Flammability of some ornamental species in wildland–urban interfaces in southeastern France: laboratory assessment at particle level. Environ. Manage., 52: 467-480.

[5] Resuelven el enigma de los cipreses que resisten incendios, BBC Mundo 27 Agosto 2015  [y propagado en diversos medios de comunicación españoles]

[6] Della Rocca, G., Hernando, C., Madrigal, J., Danti, R., Moya, J., Guijarro, M., Pecchioli, A. & Moya, B. (2015) Possible land management uses of common cypress to reduce wildfire initiation risk: a laboratory study. J. Environ. Manage., 159: 68-77.

Lo que no se debe hacer después de un incendio

August 13th, 2015 No comments

Como cada verano, en España están ocurriendo incendios forestales, algunos de ellos de gran tamaño, como el de la Sierra de Gata en Extremadura (9 y 10 de Agosto, más de 8000 ha quemadas). Diferentes colectivos (periodistas, ecologistas, etc.) me preguntan qué se debe hacer después de un incendio de gran magnitud como este. No he visitado la zona, pero puedo dar algunas sugerencias generales, en especial sobre lo que no se debería hacer (desde un punto de vista ecológico y para la conservación):

  • Entrar y pisar en lo zona afectada por el fuego, y especialmente entrar con vehículos y maquinaría pesada. Después de un incendio, el sistema es muy frágil, y pisotear la zona puede facilitar la erosión del suelo y mermar la capacidad de regeneración natural.
  • Realizar actuaciones de restauración de manera generalizada en toda la zona afectada. Se debería evaluar con cierto detalle la zona para ver si hay sitios donde la probabilidad de pérdida de suelo es alta, o donde se prevea que la de regeneración natural será baja. En general, la mayoría de nuestras zonas afectadas por incendios se regenera relativamente bien sin ninguna intervención, pero puede haber zonas concretas que requieran medidas urgentes de protección del suelo o ayuda a la regeneración. Normalmente esto no es necesario en toda la zona quemada, sino sólo en algunas zonas específicas (con más pendiente, con suelos especialmente erosionables, etc.). Hay medidas urgentes que se deben realizar rápidamente, antes de las primeras lluvias, como poner ramas o paja para frenar la erosión, y otras que se deben aplicar cuando el sistema ya se ha recuperado un poco y no es tan frágil (por ejemplo, pasado un año), como realizar plantaciones. En cualquier caso, siempre serán actuaciones puntuales en zonas donde sea realmente necesario. Actuar donde no es necesario puede ser contraproducente (y caro).
  • Extraer los árboles quemados. Los árboles quemados, aunque hay quien piensa que quedan feos, benefician a la regeneración porque retienen un poco el suelo, disminuyen el impacto de las gotas de lluvia en el suelo, mantienen cierta humedad, captan agua de la niebla, y sirven de posadero para aves que traen semillas y que contribuyen a la regeneración. Cortar los árboles requiere entrar con maquinaría en la zona quemada, y arrastrar troncos, cosa que conlleva la disminución de la regeneración natural y la formación de puntos de erosión (cárcavas). Los árboles muertos no son foco de plagas, aunque árboles debilitados por el fuego (árboles medio muertos) sí pueden ser una atracción para algunas plagas de escolítidos. Por lo tanto, se debe hacer un seguimiento de estos árboles, y si se detecta algún inicio de plaga, se deberán cortar; pero solo esos árboles debilitados y los de su alrededor, y nunca de manera genérica en toda la zona.

 

fotos-erosioFotos de lo que no se debe hacer después de un incendio: extraer la madera quemada de manera indiscriminada. Estas actuaciones generan erosión y reducen la regeneración natural. Las fotos corresponden a un año después del incendio de 2012 en  Cortes de Pallás (Valencia).

Lecturas sugeridas:
Incendios forestales
Incendios del 2012 en Valencia: una año después
Grandes incendios en Valencia, junio 2012
Bases ecológicas para convivir con los incendios forestales: decálogo

 

Climate-independent fire regime changes

May 16th, 2014 No comments

It is well-known that fire regimes are strongly linked to climate, however, there are examples in which most variability in fire regime changes are better attributed to drivers other than climate. For instance, vegetation (fuel structure and continuity) also plays a role in shaping fire regimes [1-5]. In a recent paper [6], we reviewed evidences from different environmental and temporal settings of abupt fire regimes changes that are not directly attributed to climatic changes, but to changes driven by (i) fauna, (ii) invasive plant species, and (iii) socio-economic and policy changes. All these drivers might generate nonlinear effects of landscape changes in fuel structure; that is, they generate fuel changes that can cross thresholds of landscape continuity and thus drastically change fire activity (figure below). The importance of climate-independent factors in abrupt fire regime changes can be viewed positively: while climate is very difficult to modify at short term, fuels can potentially be managed to shape fire regimes and to mitigate the effects of global warming [7]. However the success of these actions may be diverse, depending on the historical fire regimes and the adaptive traits of the species in the community [8].

Fig1_land3seed12

Figure: Schematic representation of how a gradual change in a driver (e.g., a constant colonization or invasion of a flammable plant) can produce an abrupt change in landscape structure (e.g., continuity of the flammable vegetation). The bottom panel represents the changes through time in mean and maximum patch size in an idealized landscape that is invaded by plants (green cells) with a constant probability (p= 0.01 in each time step). The upper panel shows three snapshots of these dynamics (time steps = 25, 75 and 125, also represented by vertical lines in the bottom panel). From Pausas & Keeley [6].

References

[1] Pausas, J.G. 2004. Changes in fire and climate in the eastern Iberian Peninsula (Mediterranean basin). Climatic Change 63: 337-350. [pdf | doi]

[2] Pausas J.G. & Bradstock R.A. 2007. Fire persistence traits of plants along a productivity and disturbance gradient in Mediterranean shrublands of SE Australia. Global Ecology & Biogeography 16: 330-340.  [pdf | doi]

[3] Pausas J.G. & Paula S. 2012. Fuel shapes the fire-climate relationship: evidence from Mediterranean ecosystems. Global Ecol. & Biogeogr. 21: 1074-1082.  [doi | pdf | supp]

[4] Pausas J.G. & Fernández-Muñoz S. 2012. Fire regime changes in the Western Mediterranean Basin: from fuel-limited to drought-driven fire regime. Climatic Change 110: 215-226.  [doi | springer | pdf]

[5] Pausas J.G. & Ribeiro E. 2013. The global fire-productivity relationship. Global Ecol. & Biogeogr. 22: 728-736. [doi | pdf | appendix]

[6] Pausas J.G. & Keeley J.E., 2014. Abrupt climate-independent fire regime changes. Ecosystems 17: 1109.1120 [doi | pdf] - New!

[7] Towards prescribed fires, jgpausas.blogs.uv.es, 7 Oct 2013.

[8] Keeley J.E., Pausas J.G., Rundel P.W., Bond W.J., Bradstock R.A. 2011. Fire as an evolutionary pressure shaping plant traits. Trends in Plant Science 16(8): 406-411. [doi | trends | pdf]

 

Towards prescribed fires

October 7th, 2013 No comments

In the latest issue of Science (Oct 4th, 2013), there is a forum paper with some suggestion for the management of fires and forests in the face of changing climates [1]. Basically, the authors suggest that policy focused on fire suppression only delays the inevitable, promising more dangerous and destructive forests fires. They emphasize the importance of strategically managing wildfires and the use of prescribed fires in combination with mechanical fuel treatments to create fire resilient landscapes. In addition, the journal Frontiers in Ecology and Environment has recently published an special issue on prescribed burns in different ecosystems worldwide [2]. Fires are very important processes on many ecosystems [3,4], and what is important is to shape fire regimes to be sustainable (socially and ecologically). A zero-tolerance fire policy (which still dominates in many countries) cannot work in the long-term, especially in seasonal climates, as the high fuel accumulation coupled with a warming climate may drive the system to large and intense fires that threaten both people and biodiversity; and this may occurs despite major economic investments in fire prevention and suppression.


Foto: Prescribed understory burn of a mixed conifer forest in the Sierra Nevada, California. From [3].

References:
[1] Stephens, S.L., Agee, J.K., Fulé, P.Z., North, M.P., Romme, W.H., Swetnam, T.W., Turner, M.G., 2013. Managing forests and fire in changing climates. Science 342, 41-42.

[2] Perspectives on prescribed burning. Front. Ecol. Environ. 11, www.esajournals.org/toc/fron/11/s1

[3] Pausas J.G. & Keeley J.E. 2009. A burning story: The role of fire in the history of life. BioScience 59: 593-601 [doi | pdf]

[4] Keeley J.E., Bond W.J., Bradstock R.A., Pausas J.G. & Rundel P.W. 2012. Fire in Mediterranean Ecosystems: Ecology, Evolution and Management. Cambridge University Press. [The book]

 

Incendios del 2012 en Valencia: una año después

June 28th, 2013 4 comments

Hace ahora un año dos grandes incendios, prácticamente simultáneos y cerca de la ciudad de Valencia, conmocionaron a la población. El incendio de Andilla-Alcublas afectó unas 21 000 ha y el de Cortes de Pallás-Dos Aguas unas 30 000 ha; raramente se dan incendios de estas dimensiones. Gracias a la extrema capacidad de las plantas y animales para recuperarse de estos eventos, un año después vemos el paisaje verde y lleno de vida (Fig. 1). En la zona afectada por los incendios se observa un gran número de plantas en flor, así como elevada actividad de animales (insectos polinizando, lagartijas, eslizones, serpientes, etc.). La sensación es una buena recuperación, a excepción de algunas de las zonas donde se está extrayendo los árboles quemados. Durante el primer año después de un incendio el suelo es relativamente frágil, de manera que entrar con máquinas o arrastrar troncos, puede reducir la regeneración natural y aumenta la probabilidad de erosión del suelo, especialmente en zonas con elevada pendiente (Fig. 2). Además, el dejar los árboles muertos en pie favorece las condiciones microclimáticas para la vegetación, genera hábitat para infinidad de invertebrados y sirve de posadero para aves que defecan y dejas semillas que también ayudan a la regeneración (efecto percha).


Fig. 1. Diversas imágenes tomadas a principios de junio 2013, casi un año después de los incendios, en Andilla y Cortes.
 
 

Fig. 2. Zona donde se está extrayendo la madera quemada, al oeste del incendio de Cortes-Dos Aguas (Junio 2013).
 

Información adicional

Life 15 days after the large fires in Valencia. jgpausas.blogs.uv.es 22/7/2012

Incendios forestales en Valencia, Junio 2012. jgpausas.blogs.uv.es 4/7/2012

De incendios y cipreses,  (1) jgpausas.blogs.uv.es 29/9/2012,  (2) jgpausas.blogs.uv.es 7/10/2012,  (3) jgpausas.blogs.uv.es 22/6/2013

Incendios forestales, una visión desde la ecología
 

De incendios y cipreses (3)

June 22nd, 2013 3 comments

Ha llegado el verano y con ello el riesgo de incendios forestales. En los medios de comunicación de España vuelven a salir noticias sobre las bondades de los cipreses para reducir los incendios. Hace unos días  (el 17 Junio 2013) en la portada del diario Levante (Valencia) se leía “La diputación de plantará cipreses en Los Serranos para que actúen de barrera contra los incendios”.  Similares mensajes se publican en otros medios (Los cipreses reducen el avance de un incendio forestal, Un estudi assegura que els xiprers poden servir per reduir l'avanç dels incendis forestals, etc...). Todos estos mensajes se basan en el hecho que el año pasado en el incendio ocurrido en Andilla-Alcublas había una plantación de cipreses que no se vio afectada por el fuego, y se extendió el falso mensaje de que los cipreses podían ser "ignífugos" [1]. Ya hablamos en su día de que los cipreses de esa plantación no se quemaron, básicamente porque están rodeados de un cortafuegos, y así se puede ver en las fotografías y detalles que presenté el año pasado (ver detalles en [ 2 ] y [ 3 ] ).

Además, un estudio reciente analiza en el laboratorio la inflamabilidad de ramitas de ciprés [4], y las conclusiones son claras; textualmente: "Regarding the flammability of its live leaves, Cupressus sempervirens was not very flammable; however, because this species had the greatest amount of dead material which was ranked extremely flammable, this ornamental species should be avoided in wildland-urban interface, especially close to houses". En decir, que aunque las hojas verdes del ciprés se pueden considerar relativamente poco inflamables, este árbol suele acumular ramas secas que son muy inflamables y por lo tanto representan un peligro para los incendios. Estas conclusiones son coherentes con el hecho de que en algunos países está prohibido plantar cipreses en jardines de casas que lindan con el monte, precisamente por su peligro con los incendios. En otras palabras, no hay ninguna base que apoye la idea de que los cipreses puedan ser útiles para la lucha contra los incendios, e incluso podrían ser contraproducentes. Por lo tanto no se entiende la decisión de la Diputación de Valencia de plantar cipreses en los montes valencianos. Además, los cipreses no son naturales de esta tierra, con lo que contribuyen a degradación de nuestro paisaje.

 

Referencias
[1] Los cipreses se comportan como escudos naturales contra el fuego. El País, Valencia, 9/7/2012

[2] De incendios y cipreses (1), jgpausas.blogs.uv.es 29/9/2012

[3] De incendios y cipreses (2), jgpausas.blogs.uv.es 7/10/2012

[4] Ganteaume A, Jappiot M, Lampin C, Guijarro M & Hernando C. 2013. Flammability of some ornamental species in wildland–urban interfaces in southeastern France: laboratory assessment at particle level. Environ. Manage. 52: 467-480.

[5] Incendiso forestales en Valencia, Junio 2012, jgpausas.blogs.uv.es 4/7/2012

 

Fuego, ecología y bomberos

November 12th, 2012 1 comment

Recientemente me invitaron a presentar el libro sobre “Incendios Forestales: una visión desde la ecología” a las jornadas SINIF (Simposio Nacional sobre Incendios Forestales), unas jornadas orientadas a la gente que trabaja en prevención y extinción de incendios forestales. Para mi esa invitación fue una sorpresa, ya que escribí el libro pensando en estudiantes y profesionales de la biología y ecología, y nunca pensé en el gremio de los bomberos mientras lo escribía. Durante estas jornadas me di cuenta que mi objetivo en el libro era acerar el fuego a los biólogos (el papel del fuego en la naturaleza), pero parece que también esta funcionando para acercar la biología y los procesos ecológicos a los expertos en gestión de fuegos.

Con la adquisición del libro a través de www.sinif.es [publicaciones] estarás contribuyendo a la continuidad de la labor científica y divulgativa del SINIF. [hoja de pedido, o enviando un mensaje a info@sinif.es]. Más información y puntos de venta en: www.uv.es/jgpausas/incendios

 

De incendios y cipreses (2)

October 7th, 2012 3 comments

Hace unos días escribí una entrada (post) sobre los famosos “cipreses ignífugos” de Jérica (incendio de Andilla, Valencia, Julio/2012) argumentado que no habían ardido principalmente por la discontinuidad del combustible alrededor y dentro de la plantación, ayudado por la situación topográfica (en una pequeña vaguada), que limitaría la llegada de las llamas a los cipreses (ver De incendios y cipreses). Mucha gente ha mostrado estar de acuerdo con mi interpretación, pero también han habido personas que ha argumentado que la fotografía aérea que presentaba podía ser antigua, y por lo tanto, actualmente podría haber más vegetación (combustible) alrededor y dentro de la parcela. Para apoyar mi argumento, aquí muestro algunas fotografías tomadas ayer (6 de Octubre) donde se observan los detalles que yo mencionaba. La razón principal de que no ardieran es que no les llegaron las llamas.


Figura 1. Se aprecia la separación entre la zona forestal (a la izquierda) y la plantación de cipreses, a la derecha. Los cipreses presentan parte de la copa de color marrón debido al efecto del calor del incendio, pero las llamas no llegaron a ellos (foto JG Pausas, 6/10/2012).


Figura 2. Separación entre la zona forestal (a la derecha) y la plantación de cipreses, en otro de los lados de la plantación. Se observan matorrales verdes, no afectados por el fuego, y una carrasca sólo parcialmente afectada, evidenciando que el fuego no llegó a la plantación (foto JG Pausas, 6/10/2012).


Figura 3. El romero (Rosmarinus officinales) y la aulaga (Ulex parviflorus) son dos de las especies arbustivas más inflamables de nuestro territorio. En estas fotografías se aprecian en primer plano ejemplares de romero (foto izquierda) y aulaga (foto derecha) que no se quemaron porque no les llegaron las llamas, y mucho menos les llegaron a los cipreses de detrás. La coloración marrón indica que sí que llegó el calor del incendio al romero, a la aulaga, y a los cipreses más externos de la plantación. Las fotos también muestran la separación entre los cipreses, y la poca vegetación en el sotobosque, aspectos que impiden la propagación del fuego (fotos JG Pausas, 6/10/12).

Figura 4. Ejemplo de lo que puede pasar cuando llegan las llamas a los cipreses. Incendio del Alt Empordà, Julio 2012. (foto: L. Brotons).

Más información: De incendios y cipreses (1), jgpausas.blogs.uv.es, 19 Sep. 2012.

 

De incendios y cipreses

September 29th, 2012 10 comments

Este verano en España circularon unas fotos de una zona incendiada (incendio de Andilla, junio/julio 2012, Valencia) donde había una grupo de cipreses que no se había afectado por el incendio (ver figura 1). Eso llevó a que muchos medios de comunicación sacaran titulares como: “Los cipreses se comportan como escudos naturales contra el fuego", "El enigma de los cipreses ignífugos", "¿Y si los cipreses de Jérica nos estuvieran diciendo lo que hay que hacer?", etc... Estas noticias han llevado a que se sugiera la plantación de cipreses para la “lucha contra incendios” y la "protección de viviendas"; incluso hay organismos que ya se han comprometido a realizar plantaciones con esos fines (“La Diputación de Valencia plantará cipreses para luchar contra los incendios", "Cipreses contra el fuego"). Estas noticias sorprenden un poco a los especialistas, ya que se sabe que los cipreses no son ignífugos, arden como todas la plantas. Se conocen otras zonas afectadas por incendios en las que había cipreses y estos ardieron (p.e., incendio de las Useres, Castellón). Además, en algunos países, como en EEUU, está prohibida su plantación en jardines situados en zonas donde los incendios son frecuentes, precisamente por el peligro que conllevan. Los setos de cipreses alrededor de casas son especialmente peligrosos. Desde el punto de vista de la biodiversidad, los cipreses no son plantas autóctonas en España, y por lo tanto, no se aconseja su plantación en medios forestales, a no ser que la razón sea de mucho peso.

Figura 1. Fotografía difundida en los medios de comunicación donde se observan los cipreses no afectados por el incendio (Andilla, julio/julio 2012). Foto extraída de "El Pais", 12/8/2012.

El 27 de septiembre se realizó en el Jardí Botànic de Valencia un seminario sobre los cipreses de Andilla, y quedó clara la razón por la que no ardieron. Básicamente, no ardieron porque se trata de una plantación mantenida (“limpia” y podada), de manera que no tiene sotobosque, los árboles están separados entre ellos, y al ser estrechos, a pesar de ser altos, las copas no se tocan (ver figura 2). Por lo tanto, el fuego no se puede propagar dentro de la plantación. Además, la plantación está rodeada de un camino, que impide que el fuego llegue a la mayoría de los cipreses. El fuego llegó a la plantación por el suroeste (flecha roja en la figura 2), donde hay un camino ancho que hizo de cortafuegos, de manera que disminuyó mucho la intensidad del fuego a la llegada de la plantación. Por otro lado, la plantación está situada en una pequeña vaguada, hecho que dificulta aún más que llegue el fuego de manera intensa.

Figura 2. Imagen aérea de la plantación de cipreses localizada en el término de Jérica que no se afectó por el incendio originado en Andilla (Junio/Julio 2012; imagen previa al incendio descargada de www.google.maps el 28/9/2012 [ver imagen en google]). La flecha roja indica la dirección del fuego (según Raúl Quílez, del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia). La orientación de la fotografía difundida en la prensa (figura 1) no permite ver que se trata de una plantación sin sotobosque, con árboles distanciados y con claras discontinuidades de combustible.

Por lo tanto, no se puede decir que los los cipreses sean ignífugos, sino que la discontinuidad de combustible que había dentro y alrededor de la plantación evitó que se afectaran por el fuego; una plantación de olivos, naranjos, algarrobos, etc.  hubiera tenido el mismo efecto. Un ejemplo de una plantación de pinos que no se vio afectada por un incendio se puede ver en la figura 3. Crear discontinuidades en el combustible constituye, de hecho, una manera de limitar los incendios;  esto resulta especialmente evidente con los cultivos (figura 4), por lo tanto, no es ninguna novedad. Lo ocurrido con estos cipreses es un ejemplo de cómo los medios de comunicación pueden desorientar a la población, e incluso influir en la gestión, sin ninguna base científica o técnica.

Figura 3: Plantación de pino piñonero (Pinus pinea) que sobrevivió a un incendio en Portugal; véase el bosque del fondo quemado (Foto: J. Climent).

 

Figura 4: Fotografía de una isla agrícola dentro de una zona forestal afectada por el incendio de Cortes de Pallás/Dos Aguas (Valencia, Junio/julio, 2012; foto: JG Pausas).

Bibliografía

- Libro: Incendios forestales
Incendios forestales en Valencia, Junio 2012: ¿Por qué? ¿Cómo evitarlos?
- Life 15 days after the large fires in Valencia

Actualización:

De incendios y cipreses (1), jgpausas.blogs.uv.es 29/9/2012
De incendios y cipreses (2), jgpausas.blogs.uv.es 7/10/2012
De incendios y cipreses (3), jgpausas.blogs.uv.es 22/6/2013
De incendios y cipreses (4), jgpausas.blogs.uv.es 31/8/2015
De incendios y cipreses (5), jgpausas.blogs.uv.es 11/10/2016
De incendios y cipreses (y 6), jgpausas.blogs.uv.es 3/13/2017

Australian aboriginal fires preserve biodiversity

July 24th, 2012 1 comment

Traditionally, Australian aboriginal people set fires in their landscape to facilitate hunting. A recent study has compared the landscape and fire history from two regions, one where aboriginal people live in a traditional way and the other where fires are “natural” and caused by lightning [1]. The results show that aborigines generate many small fires that are climate-independent, while lightning generates few large climate-driven fires. Anthropogenic fires are smaller even when climatic conditions cause huge fire in the lightning region. The authors suggest that this climate-buffering effects of aboriginal fires has likely been important for many species that benefit both from fine-grained mosaics of alternating resources and from enhanced protection from large catastrophic fires and the predators that hunt within them. This may explain the coincident decline of many small- to medium-sized mammals in the arid regions of Australia with the cessation of aboriginal hunting and burning. That is, the extinction of the aboriginal life style shifted fire regimes from small fires to large climate-driven fires, in a similar manner to the extinction of rural life styles in the Mediterranean Europe [2], and this shift promoted the extinciton of Australian mammals.

Fire Dreaming, by Malcolm Maloney Jagamarra [from www.aboriginalartcoop.com.au]

References

[1] Bird R.B., Codding B.F., Kauhanen P.G. & Bird D.W. (2012). Aboriginal hunting buffers climate-driven fire-size variability in Australia’s spinifex grasslands. PNAS, 109, 10287-10292. [pnas]

[2] Pausas J.G. & Fernández-Muñoz S. (2012). Fire regime changes in the Western Mediterranean Basin: from fuel-limited to drought-driven fire regime. Clim. Change, 110, 215-226.  [doi | springer | pdf]

 

Incendios forestales en Valencia, Junio 2012

July 4th, 2012 2 comments

¿Por qué se dan estos incendios?

 

  • El incremento de población urbana en el paisaje rural (chalets, urbanizaciones, actividades de fin de semana, etc...) aumenta la probabilidad de igniciones. Esto es debido a que muchas actividades humanas generan chispas o igniciones, tanto de manera accidental (vehículos, soldaduras, cocinas, cigarros, cableados, barbacoas, …) como intencionada (malhechores y pirómanos).
  • La disminución de la población rural (reducción del pastoreo, agricultura, recolección de leña, etc..) durante las últimas décadas conlleva un incremento de la cantidad de vegetación (combustible) en el paisaje. De manera que si se da un incendio, es más probable que sea de mayor tamaño e intensidad que anteriormente cuando el uso del monte era intenso.
  • La elevada sequía y las elevadas temperaturas hacen que la vegetación sea muy inflamable, y una fuente de ignición (chispa, etc.) pueda ser fuente de un incendio. El cambio climático aumenta la frecuencia de estas situaciones.
  • Los vientos de poniente en Valencia son muy secos, cálidos y relativamente fuertes. Si hay un incendio en estas condiciones, el fuego se propaga rápidamente y es prácticamente imposible detenerlo, hasta que no cambian las condiciones del viento.

Los días 28 al 30 de Junio de 2012 en Valencia se dieron todos estos factores. Las condiciones climáticas eran extremas, con temperaturas elevadas  (las máximas rondando 40 grados) y humedad muy baja (hacía al menos 2 meses que no llovía); en esas condiciones, las chispas prenden fácilmente. Además, hubo tres días seguidos de vientos secos y sin cambio de dirección (el poniente), que facilitó la rápida propagación del fuego. Los dos incendios que se dieron esos días afectaron aproximadamente a un total de 50000 ha. Los incendios se controlaron cuando el poniente calmó.

 

¿Qué podemos hacer para evitarlos?

 

No es fácil, y se requiere una política a largo plazo. La simple extinción no es suficiente, tal como hemos visto en muchas ocasiones, tanto en nuestro país como en otros (incluidos países tecnológicamente más avanzados y ricos). Aquí algunas ideas:

  • Disminuir la población urbana que vive en los paisajes inflamables, es decir, disminuir los chalets y urbanizaciones que tenemos en nuestros montes, reducir la interfaz urbano-forestal. En general las urbanizaciones en el medio natural son: 1) potenciales puntos de ignición; 2) puntos de desastre cuando se da un incendio (a menudo los incendios no son perjudiciales para la vegetación, que se regenera, pero causan problemas a los habitantes que viven en el monte); 3) son en sí mismos un problema para la biodiversidad, independientemente de los incendios (destrozan parte del paisaje y de la naturaleza, incrementan las especies invasoras, etc...).
  • Incentivar la vida rural y el uso sostenible de los montes. Introducir o facilitar a la presencia de herbívoros autóctonos (y sus depredadores).
  • Reducir el cambio climático, es decir, reducir las emisiones de gases efecto invernadero y cumplir con los protocolos de Kyoto sobre el cambio climático. Reducir el uso de energías contaminantes, etc.
  • Aceptar que siempre habrá incendios en nuestros montes mediterráneos, y aprender a vivir con ello. Diseñar con detalle las zonas donde se puede construir y donde no; limitar fuertemente el paso en los caminos rurales, especialmente en épocas propensas a incendios; regular las construcciones y sus alrededores considerando los incendios como parte del paisaje.

 Valencia, 30 Junio 2012.

Para más información:

Libro: Incendios forestales, Ed. Catarata-CSIC [enlace]

Incendios de ayer, de hoy y de mañana, Crónica Popular 6/7/2012  [enlace | pdf]

Pausas J.G. & Paula S. 2012. Fuel shapes the fire-climate relationship: evidence from Mediterranean ecosystems.  Global Ecol. Biogeogr. [doi pdf | post]

Pausas J.G. & Fernández-Muñoz S. 2012. Fire regime changes in the Western Mediterranean Basin: from fuel-limited to drought-driven fire regime. Climatic Change 110: 215-226. [doi | pdf post]

Pausas, J.G. 2004. Changes in fire and climate in the eastern Iberian Peninsula (Mediterranean basin). Climatic Change 63: 337-350. [doi pdf]

Pausas, J.G., Vallejo R. 2008. Bases ecológicas para convivir con los incendios forestales en la Región Mediterránea – decálogo Ecosistemas, 17(2): 128-129 (5/2008). [link | pdf]

Urban planning for fire management [link]

Book: Fire in mediterranean ecosystem [link]

The answer is blowing in the wind [link]

Urban planning for fire management

April 30th, 2012 1 comment

Fire are often considered disasters when they destroy infrastructure and lives (independently of the ecological effects); this is specially important in mediterranean-type climate regions where there is a high density of houses in the wildland-urban interface. The most common management action to avoid these disasters are based of fuel reduction (fuel breaks, prescribed fires, etc). However, these actions do not seems to be very successful, at least in crowded regions and where fire occur in extreme weather situations. For instant, in southern California nearly 1000 homes per year have been destroyed by wildfires since 2000, despite their fire management plans. In addition, strong fuel reduction actions have negative biodiversity implications (vegetation degradation, alien invasion, etc.). In a recent paper, Syphard et al. [1] suggest that urban planning could be more efficient in reducing disasters and property losses from fire than fuel management. They found that at the regional scale, fuelbased maps did not predict property loss as well as maps developed using a combination of factors that included housing arrangement and location. Consequently land use planning and housing development policies should be important components of fire risk management plans for the wildland-urban interface.


[1] Syphard A.D., Keeley J.E., Massada A.B., Brennan T.J. & Radeloff V.C. (2012). Housing arrangement and location determine the likelihood of housing loss due to wildfire. PLoS ONE, 7, e33954.

Conservation of cork oak ecosystems

March 14th, 2011 No comments

Mediterranean cork oak (Quercus suber) savannas, which are found only in southwestern Europe and northwestern Africa, are ecosystems of high socioeconomic and conservation value. Characterized by sparse tree cover and a diversity of understory vegetation, these ecosystems require active management and use by humans to ensure their continued existence. The most important product of these savannas is cork, a non-timber forest product that is periodically harvested without requiring tree felling. Market devaluation of, and lower demand for, cork are causing a decline in management, or even abandonment of cork oak savannas. Subsequent shrub encroachment into the savanna’s grassland components reduces biodiversity and degrades the services provided by these ecosystems. In contrast, poverty-driven overuse is degrading cork oak savannas in northwestern Africa. “Payment for ecosystem services” schemes, such as Forest Stewardship Council (FSC) certification or Reducing Emissions from Deforestation and Degradation and enhancement of carbon stocks (REDD+) programs, could produce novel economic incentives to promote sustainable use and conservation of Mediterranean cork oak savanna ecosystems in both Europe and Africa.

Bugalho M.N., Caldeira M.C., Pereira J.S., Aronson J., & Pausas J.G. 2011. Human-shaped Cork oak savannas require human use to sustain biodiversity and ecosystem services. Frontiers in Ecology and the Environment 9: 278-286 [doi | pdf] [featured on the cover: pdffoto]  podcast

Aronson J., Pereira J.S., Pausas J.G. (eds). 2009. Cork Oak Woodlands on the Edge: conservation, adaptive management, and restoration. Island Press, Washington DC. 315 pp. [the book]

More posts on oaks.

Foto: D. Crespo (Portugal)

Fire in the roots of humans

January 19th, 2010 No comments

One key difference between animals and humans is the use of fire; in fact, during the evolution, fire made us humans. For instance, cooking implied higher food energy, as well as an increased the diversity of available food (detoxifying effects of heating, etc...). Furthermore, cooking implied a delay in food consumption, which required the development of social abilities for the distribution of tasks within the group (e.g., collection, accumulation, cooking, defense, even stealing). These factors are thought to have prompted the evolution of large brains and bodies, small teeth, modern limb proportions, and other human traits, including many social aspects of human-associated behavior. However, the moment in which humans started to use fire is still debated. It is often believed that the rise of Homo erectus from its more primitive ancestors was fueled by the ability use fire.

Although the use and control of fire is a human trait, a recent study has demonstrated that chimpanzees have the ability to understand wildfires and predict their behavior (Pruetz & LaDuke 2010). Chimps calmly observed wildfires around them, predict their behaviour and move accordantly without any stress or fear. This suggest that the conceptualization of fire may be a old trait, in the hominids group.

To what extent current humans are losing this trait is another debate, but we may be better off at managing our fire-prone landscapes by learning from chimps!

References

  • Pausas J.G. & Keeley J.E. 2009. A burning story: The role of fire in the history of life. BioScience 59: 593-601 [doi] [pdf]
  • Pruetz JD & TC LaDuke 2010. Reaction to fire by savanna chimpanzees (Pan troglodytes verus) at Fongoli, Senegal: Conceptualization of  fire behavior and the case for a chimpanzee model. Am J Phy Anthropol (in press) [doi]
  • Wrangham RW, Jones JH, Laden G, Pilbeam D, Conklin-Brittain NL. 1999. The raw and the stolen: Cooking and the ecology of human origins. Current Anthropol 40: 567–590.
  • Control of fire by early humans [Wikipedia]

chimpanzee

Upcoming International Fire Conferences

January 13th, 2010 No comments

2010

  • 2nd Human Dimensions of Wildland Fire Conference, San Antonio, Texas, USA, April 26-29, 2010 [web]
  • Spatial and temporal patterns of wildfires: models, theory, and reality, European Geosciences Union, General Assembly 2010, Vienna, Austria, 02 – 07 May 2010, [web]
  • 2nd International Conference on Modelling, Monitoring and Management of Forest Fires, Kos, Greece, 23 - 25 June 2010, organised by Wessex Institute of Technology, UK [web]
  • 3rd Fire Behavior and Fuels Conference: Beyond Fire Behavior and Fules: Learning from the Past to Help Guide Us in the Future. Hosted by: International Association of Wildland Fire; 25-29 October, 2010, Spokane, Washington, USA [web]
  • 6th International Conference on Forest Fire Research, Coimbra, Portugal, 15-18 November 2010 [web]

2011

  • 3rd International Meeting of Fire Effects on Soil Properties, University of Minho, Guimarães, Portugal, March 15-19, 2011 [web].
  • Catching Fire: New Methods and Research for Identifying Anthropogenic Fire and Landscape Modification, Sesion in the 76th Annual Meeting of the Society for American Archaeology, March 30 - April 3, 2011, Sacramento, California [web]
  • 5th Intarnational Wildland Fire Conference, Sun City, South Africa, 9-13 May 2011 [web], organised by the IAWF

Amazonia: The empty forest

October 27th, 2009 No comments

We all now about the over-exploitation and over-hunting in many ecosystems, including the Amazonian forests. Recently, travelling in Brazil I found some figures on the magnitude of the hunting in the Amazon, they are unbelievable:

Number of animals legally exported from one single port (Iquitos, a river port in the Peruvian Amazon) during 5 years (1962-1967):

183,664 - Monkeys
149,256 - Caiman species (Melanosuchus and Caiman)
67,575 - Capybaras (Hydrochaeris)
47,851 - Otter (Lutra)
2,529 - Giant otter (Pteronura)
61,499 - Ocelots (Leopardus pardalis = Felis pardalis)
9,565 - Margay (Leopardus wiedii = Felis wiedii)
5,345 - Jaguar (Panthera onca)
690,210 - Collared Peccary (Pecari tajacu = Tayassu tajacu)
239,472 - White-lipped Peccary, Tayassu pecari,
239,470 - Deer (Mazama)

Total > 1.6 millions of animals!

But, you need to add those that were hunted for local consumption (estimated to be as many as to those hunted for legally exporting, above), and those hunted illegally (estimated to be much more that those hunted legally). And this is only for one single port, for a only 5 years, and only for large mammals and caimans ... (birds, turtles, lizards, etc... are also hunted). This strong defaunation of vertebrates has implication not only on animal biodiversity but it has also cascading effects on ecosystems (e.g., reducing predation, herbivory, dispersal of plants, etc.). [more info: R. Dirzo]

The Amazon is now a great place for any biologist, how would it be if it was not an empty forest!

Amazon_Manaus_RioNegro-RioSolimoes
MISR image of the Central Amazon showing the city of Manaus, the meeting-of-the-waters where the Rio Negro and Rio Solimoes merge.

Sources:
Fenandéz, F. 2009. O poema imperfeito, 2on ed., UFPR editora.
Redford, K.H. 1992. The empty forest. BioScience, 42(6), 412–422.

The answer is blowing in the wind

October 23rd, 2009 No comments

Fire management is facing two extreme views (see a discussion and references in PDF):

  • Large fires are controlled by fuel, and are the consequence of the fire suppression policy (build-up of fuels). Thus to reduce fire danger, fuel control is needed (the patch mosaic model)
  • Large fires are controlled by climate (mainly severe droughts) and thus fuel management is of little relevance

A recent paper is conclusive in that in California, large chaparral fires are controlled by climate and they burn through a vegetation mosaic of differetn ages since fire, and thus in landscapes under severe weather conditions there is little hope fuel treatments will provide barriers to fire spread. Strong dry winds, Santa Ana winds, are driving many of the large chaparral fires (Figure below).

Keeley, J.E. and P.H. Zedler. 2009. Large, high intensity fire events in southern California shrublands: debunking the fine-grained age-patch model. Ecological Applications 19:69-94. [journal] [pdf] [brief for managers]

CaliforniaFires_Satellite-Image

Santa Ana wind-driven fires (MODIS, 26 Oct 2003)

Fires in the Mediterranean basin: The question is weather these results also apply to other Mediterranean regions. The role of droughts in recent fires (e.g., see the 2007 European heat wave and the consequences on large fires in Greece and Croatia; Figures below) and the importance of dry winds in many fires (e.g., ponientes in eastern Spain) suggest that a similar process may be occurring in the Mediterranean basin, although due to the long and intense land use in this area, fuel structure may also need to be considered for understanding some past fire regime changes [pdf].


Temperature-Anomalies-June-2007
Temperature anomalies in Europe, summer 2007

Aerial_25August_2007_Greek_fires2
Fires in Greece, summer 2007

2009 Fires

October 16th, 2009 No comments

Some summaries for the 2009 wildfires in Mediterranean regions:

Southern California Wildfires commented by Jon E Keeley

October 13th, 2009 No comments
  • Southern California Public Radio, Program: Patt Morrison -  August 31, 2009 [link]
  • Southern California Public Radio, Program: AirTalk - September 1, 2009 [link]
  • High Country News - September 4, 2009 [link]

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